jueves, 16 de octubre de 2014

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Yavé perpetuamente, porque en Yavé el Señor está la fortaleza de los siglos.” Is 26, 3-4

LA PAZ DE DIOS

Dios es el ser más seguro del universo. No sólo por la seguridad objetiva que posee—nada le puede vencer o destruir. No tiene que poner cerrojos ni sacar seguro médico. Él también experimenta la mayor seguridad subjetiva que se pueda experimentar. No tiene sustos ni espantos, ningún temor al futuro, disfruta de satisfacción plena y de contentamiento y gozo perpetuos. Vive en el disfrute total de la paz—el ser más seguro del universo.

VARIAS DECLARACIONES CON RESPECTO AL TEMA DERIVADAS DE LAS ESCRITURAS.

1.  Dios se describe a sí mismo como un Dios de paz.
·     “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” 1 Tes 5, 23
·     “Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.” Rom 16, 20
·     “Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos,” 1 Cor 14, 33
·     “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.” Fil 4,9
·     “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.” 2 Tes 3, 16
·     “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.” Heb 13, 20-21
·     “Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.” Rom 15, 33
Estamos más acostumbrados a escuchar que “Dios es amor”. Pero como pueden observar, la Biblia enfatiza que nuestro Dios es paz. Es un Dios de paz, caracterizado por la paz. El mismo experimenta paz. Es la fuente de la paz.

2.  Nuestro Mesías es identificado como “Príncipe de paz.”
“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” Is 9, 6

3.  El mensaje con que Dios nos alcanzó y que debemos predicar es un “evangelio de paz.”
·     “Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos.” He 10, 36
·     “Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;” Ef 2, 17
·     “Y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.” Ef 6,15
·     “¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” Rom 10, 15
“Nos encargó el mensaje de la reconciliación” 2 Cor 5, 19

4.  Dios es la fuente de nuestra paz.
“Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.” 2 Tes 3,16
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Yavé perpetuamente, porque en Yavé el Señor está la fortaleza de los siglos.” Is 26, 3-4
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” Fil 4, 6-7

5.  La obra de Cristo garantiza nuestra paz con Dios y nuestra paz personal.
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;” Rom 5, 1
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.” Is 53, 5
La Biblia dice que no hay paz para los impíos Is 57, 21
 “Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,” Ef 2, 14
 “Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?” He 9, 13-14
Pero Cristo también es la fuente de nuestra paz interior.
“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Jn 16, 33
¿En quién está nuestra paz? “Para que en mí tengáis paz.” Nuestra paz con Dios está anclada en Cristo.

6.  La obra del Espíritu en el creyente es propiciadora de la paz relacional.
Dios hace las paces con nosotros y convierte a sus hijos en embajadores de paz.
Los seguidores del Príncipe de paz son hechos pacificadores.
·     “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” Mt 5,9
·     “Pedid por la paz de Jerusalén; Sean prosperados los que te aman. Sea la paz dentro de tus muros, Y el descanso dentro de tus palacios. Por amor de mis hermanos y mis compañeros Diré yo: La paz sea contigo.” Sal 122, 6-8
·     “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.” Rom 12,18
·     “Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres. Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.” Rom 14, 17-19
·     “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;” Ef 4, 1-3
·     “Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.” 2 Tim 2, 22
·     “Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.” Sant 3, 16-18
El fruto del Espíritu es… paz Gal 5, 22

7.  La vida de fe es conducente a la paz interior.
 “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Yavé perpetuamente, porque en Yavé el Señor está la fortaleza de los

“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.” Rom 15, 13.

8.  La paz de Dios es diferente a la del mundo.
No la doy como el mundo la da.
·     “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” Jn 14, 27
·     “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” Fil 4, 6-7
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a)         Da gracias a Dios por su paz: paz con Él, paz interior, paz con otros. Da gracias a Dios por Cristo, porque sin su obra la paz sería imposible, porque no hay paz para los impíos.
b)         Pide a Dios que te haga pacificador.

c)          Pide a Dios que aumente tu confianza y fe en Él. Pídele que guarde tu corazón en completa paz.

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